VMWare es una de esas aplicaciones que se convierten en una ruleta rusa cada vez que actualizas el sistema operativo (y en particular el kernel). La instalación de la aplicación necesita compilar algunos módulos para cargar en el kernel, lo que implica que estén disponibles las herramientas necesarias para la compilación, que estén instaladas las cabeceras del kernel, y que no haya habido ningún cambio en el nuevo kernel que impida el funcionamiento de los módulos.
Si has usado VMWare durante algunos años estarás ya acostumbrado a lidiar con estos problemas, que normalmente se acaban resolviendo cuando sacan una nueva versión del producto, pero a veces tardan bastante.
Con la última versión de VMWare Workstation Player (12.5.7) ya había ciertos problemas con Fedora 25, y ahora hay otros nuevos en Fedora 26.
Desde hace relativamente poco, gracias a alguna de las actualizaciones de alguno de los componentes de Gnome, cada vez que se intenta abrir un archivo que pueda siquiera remotamente parecer que sea extraíble (obviamente zips, gz y demás, pero también docx por ejemplo) la acción por defecto es extraer en el directorio actual, ignorando la configuración de aplicación por defecto que hayamos configurado para ese tipo de archivo.
Al intentar realizar una conexión VPN pptp en una instalación de Fedora Workstation ésta fallará sin dar demasiadas explicaciones (a no ser que investigues en los logs, y aun así tampoco aparece una explicación obvia) haciendo que posiblemente pierdas tiempo revisando toda la configuración de la VPN.
Aunque lleva alrededor de un año disponible en PC no fue hasta hace poco que apareció la versión para consolas de Vermintide, y desgraciadamente lo hizo silenciosamente sin publicidad ni ningún otro tipo de ruido mediático.
En un
Mentiría si dijese que soy fan de Miyazaki de toda la vida porque en la época de su Armored Core no conocía de nada ni el juego ni al autor, pero desde el inicio de la saga Souls me enganchó totalmente con su habilidad de crear mundos interesantes (sin ser necesariamente originales) y el halo onírico en que conseguía envolverlos con su forma peculiar de contar historias.
Prácticamente cualquier equipo más o menos moderno suele tener suficiente RAM para realizar cualquier tarea no excesivamente intensiva sin recurrir a swap en exceso… aunque luego resulta que te encuentras con aplicaciones como Chrome donde un par de perfiles abiertos y unas cuantas pestañas resultan al cabo de un tiempo en suficiente I/O para que mismamente cambiar a otra aplicación tarde algunos segundos.