Por qué no me convence el WindowsPhone7

Confieso que para mi WP7 entra ya con el pie izquierdo gracias a que Stephen Elop (uno de los accionistas mayoritarios de Microsoft) entrase como directivo de Nokia cual caballo de madera echando por tierra el futuro de un sistema operativo tan interesante como es Meego. No hay más que ver el Nokia N9 para que, como frikis que somos, se nos caiga una lagrimita ante la idea que hayan descartado el desarrollo de ese sistema en favor de lanzarse exclusivamente con WP7.

Pero dejando aparte estrategias empresariales, la primera razón por la que WP7 no me acaba de convencer es mayormente una cuestión de estética.

El nuevo interfaz Metro (que no dudo que desde un punto de vista artístico tenga su mérito) me recuerda al nuevo interfaz de la XBox: no es que sea FEO, así con mayúsculas (aunque bonito, lo que es bonito, pues tampoco), pero te planta un conjunto super reducido de opciones en plena cara como si estuviésemos aplicando un zoom. Dan ganas de echar la cabeza hacia atrás para tener una visión más general de dónde diablos estamos y que otras opciones hay por ahí.

Los que no hayan probado el WP7 tienen dos opciones: ir a una tienda y trastear con un móvil de muestra, o ver la demo que MS ha elaborado: aka.ms/wpdemo

De entrada la pantalla principal ya provoca un alzamiento de cejas.

En algún momento a alguien se le ocurrió que sería buena idea desperdiciar una quinta parte del ancho de la pantalla para colocar una flecha que indica que hay más cosas a la derecha.

El resultado es que una pantalla que ya de por sí no es demasiado grande da una primera impresión de ser canija.

Los “tiles” (que vienen a ser una versión rectangular de los widgets) personalmente me parecen algo caóticos como presentación de información, aunque para gustos colores, supongo.

En cualquier caso el uso de tiles no nos libra de la lista de apps omnipresente de una u otra forma en la mayoría de los sistemas operativos móviles, aunque en el caso de WP7 tenemos una única columna y se sigue desperdiciando un buen trozo de pantalla para dos iconos de navegación.

Después de instalar unas cuantas aplicaciones la navegación por esta lista tiene que ser… interesante.

 

 

Otra de las insignias del interfaz Metro de WP7 es la forma de mostrar los títulos de las diferentes secciones. Aunque no lo parezca, en la imagen de la izquierda no estamos viendo los “threads online” si no los “threads” a secas. “Online” es otra sección a la que nos movemos al desplazar la pantalla horizontalmente.

Aparte de la confusión del título (que a fin de cuentas es cuestión de saberlo y acostumbrarse) en el contenido la cosa no mejora. Mi primera asociación mental al ver la organización de contenidos de WP7 es una página web en la que aun no se ha cargado el CSS… no puedo evitar quedarme mirando a la espera de que el texto se reorganize con un formato coherente y atractivo.

Lo cual obviamente no pasa.

Si vamos a la agenda la impresión es la misma: confusión. El tipo de cosa que precisamente no necesito en una agenda.

Seguimos con el rollo del “agenda to-do”, pero como decía antes supongo que será cuestión de acostumbrarse. Se me ocurre de todas formas que si se espera que nos acostumbremos a esto también podrían esperar que nos hiciésemos a la idea después del primero uso de que podemos arrastrar la pantalla horizontalmente para llegar a otras secciones. Así habríamos ganado ese 1/5 de pantalla para contenidos en vez de para una flechita.

A fin de cuentas, hay partes del interfaz donde se usan las flechas y partes donde no. Para una interfaz que se promociona como “consistente” me resulta bastante… lo contrario.

A lo que no veo claro acostumbrarme es a la pobre y confusa distribución del texto, lo cual es algo chocante teniendo en cuenta que este sistema operativo viene de la misma compañía que vende la suite ofimática más completa y avanzada.

Si estas maravillas del diseño no fuesen suficientes para mantenerme alejado de WP7 además hay que añadir el tema del hardware: Microsoft dicta a los fabricantes el hardware exacto que deben tener los móviles con este sistema operativo, y este hardware, comparado con lo que traen los últimos Android y iPhone, es tecnología obsoleta.

La argumentación de los amantes de WP7, tanto dentro de MS como fuera de nómina, es que WP7 no necesita tanto hardware para funcionar de forma fluida. Y es cierto. Pero también es cierto que estás pagando el mismo precio por unos componentes inferiores, y que por muy fluido que vaya el sistema operativo o tienes recursos para las aplicaciones o no los tienes.

Como muestra, un botón: mientras que el Samsung Galaxy SII graba vídeo a 1080p, su versión para WP7 (Samsung Focus S) no es capaz. Si no hay hardware, no hay hardware (y ya que no hay, no me lo cobres como si hubiese sólo por ser “nuevo”).