Katamari bacteriológico

Otro juego simple para partidas rápidas.

¿Qué pasaría si cogiésemos el Katamari y lo redujésemos al pequeño mundo de los habitantes de una placa de petri? Tendríamos algo así como Osmos.

El juego tiene unos gráficos y una música que cumplen perfectamente, y la forma de resolver los puzzles es lo suficientemente pausada como para no tener que estar absortos al 100% en el juego hasta el punto de pasarnos nuestra parada de metro.

El objetivo del juego es simple: controlamos a un organismo unicelular capaz de absorber a otros organismos siempre y cuando estos sean más pequeños que él. En general la idea es conseguir acabar siendo el organismo más grande de la pantalla.

La única forma que tenemos de movernos es expulsando materia en una dirección de forma que seamos impulsados en la dirección contraria, aunque a costa de perder el tamaño equivalente a la materia expulsada.

Deberemos movernos con calma para evitar perder demasiada materia en nuestros desplazamientos, y evitar también el contacto con organismos más grandes ya que intentarán asimilarnos.

El material expulsado al moverse puede ser recuperado más tarde, pero además afecta a los organismos con los que pueda chocar al salir, lo cual sirve para aumentar la complejidad de algunos puzzles en los que no sólo tendremos que controlar nuestro movimiento si no además tratar de influir en el de organismos más grandes sin tocarlos.

El juego está bastante entretenido aunque en mi opinión, para lo que es, tiene un precio excesivamente elevado (3,99€) sobre todo en comparación con la media de precio de los juegos del Market.

Aun así al menos hay disponible una demo con la que se pueden echar unas partidillas y decidir si merece la pena comprar el juego entero o si es suficiente con los 10 niveles de esta versión gratuita.