La paradoja llamada Nokia

Ya hablé de mi decepción con Nokia en un post anterior acerca de WP7, sobre cómo decidieron abandonar un sistema operativo realmente interesante para dedicarse plenamente al producto de Microsoft.

El Nokia N9 con Meego Harmattan fue lanzado el año pasado sin ningún tipo de publicidad, en un número muy reducido de unidades y exclusivamente para unos pocos países (entre los que no se encuentra España).

La decepción de Nokia (y sobre todo de Microsoft) ante las ventas del Lumia es evidente, e incluso rondan análisis por internet (no excesivamente fiables, todo hay que decirlo) que apuntan a que a pesar de los millones invertidos en publicidad de WP7 y Lumia, las ventas del Nokia N9 superan las del dispositivo con software de Microsoft.

Sorprende en cualquier caso el enterarse de que Nokia está a punto de lanzar la segunda actualización para sus móviles N9.

A pesar de todos los esfuerzos de Stephen Elop por desprestigiar la plataforma a nadie se le ha escapado que Meego Harmattan es un gran sistema operativo, con críticas muy positivas por doquier.

Su flaqueza es obviamente la ausencia de un ecosistema al nivel de los ya existentes para iOS o Android, pero por otra parte se podría decir exactamente lo mismo de Windows Phone 7. El ecosistema se construye en base a dos elementos:

  • Marketshare de la plataforma (a más dispositivos, más atractivo para los desarrolladores). Si toda la apuesta de Nokia por Meego es un único dispositivo comercializado en un número limitado de paises a un precio exorbitado, malamente podrán quejarse.
  • Facilidad de desarrollo de aplicaciones para la plataforma. Meego se basa en QT, un framework maduro y portable con la ventaja de estar siendo ya usado por miles de desarrolladores en otras plataformas.

No es como para poder afirmar que Meego podría llegar al nivel de Android e iOS en cantidad de aplicaciones, pero tiene muchas más cartas a su favor que si estuviésemos hablando de una plataforma nueva con un framework exclusivo (además de contar con el soporte de la infraestructura de la OVI Store de Nokia).

A pesar de este handicap (y a deferencia de la opción elegida por Nokia para sus futuros smartphones) Meego integra la mayoría de las funciones de uso diario dentro del propio sistema operativo, desde las propias que se podrían esperar de serie en cualquier smartphone hasta otras que ni siquiera están disponibles en algunos productos rivales a través de aplicaciones extra:

  • Integración con redes sociales (SNS).
  • Integración con Dropbox.
  • Cliente de correo con integración con el Global Address Book de Exchange.
  • Cámara con detección de caras.
  • Grabación de vídeo en alta definición.
  • DLNA, tanto en rol de servidor como de cliente.
  • Skype (que curiosamente pese a haber sido adquirido por Microsoft, aun no está disponible para WP7).
  • Nokia Maps con navegación por voz y opción de descarga de mapas para navegación offline.
  • Edición de fotos (no destructiva) y vídeo.
  • Near Field Communications (NFC).
  • Búsqueda global, indexando incluso los correos.
  • Multitasking.

No se, resulta incongruente (aunque loable) que sigan actualizando un dispositivo destinado a la absolescencia. La pregunta es si el N9 fue lanzado únicamente como forma de rentabilizar parcialmente la inversión en desarrollo del sistema operativo y las actualizaciones son mero servicio al cliente… o si en realidad, a pesar de lo que afirman de cara al público, la exclusividad con WP7 es un barco con alto riesgo de naufragio y Nokia se está guardando un as en la manga por lo que pudiese pasar.

Sinceramente, independientemente de lo que pase con WP7 espero que Nokia cambie de rumbo y decida apostar por Meego. Samsung ha demostrado con su sistema operativo Bada que se pueden lanzar dos gamas de dispositivos con plataformas distintas dirigidas diferentes tipos de usuarios y tener éxito en ambas.