La ruina del roaming

Ya sin entrar siquiera en las posibles “estafas” de las operadoras por las letras pequeñas de los contratos o las facturas infladas que te obligan a pelear con ellos para recuperar el dinero que te han robado, el roaming le quita todo el encanto a las posibilidades de un smartphone durante un viaje al extranjero (mapas, correo, llamadas gratuitas a través de VoIP…).

En un par de días me voy a EEUU a pasar dos semanas, y sólo por curiosidad he estado mirando las opciones de roaming de mi operadora.

La conclusión: mi móvil se va a quedar en casa.

Las tarifas de llamadas me resultan algo indiferentes porque puedo pasar sin ellas y llamar sólo en caso de extrema necesidad (a 3€ el establecimiento de llamada no es como para andar llamando para ver si llueve o hace buen día).

El asunto está en las tarifas de datos, por dos razones:

  • Con una tarifa de datos asequible se podrían hacer llamadas esporádicas por VoIP (Skype, Viber o lo que sea) sin el precio abusivo por ser internacional. O como mínimo al menos puedo estar en contacto constante por mail y chat.
  • Los smartphones tienen la sana costumbre de estar conectados constantemente sincronizando las distintas cuentas y servicios. Todo esto se puede desactivar, pero un desliz en la configuración puede traducirse fácilmente en una factura de infarto.

Pues bien, en esta era de la “comunicación global” me encuentro con que la fastuosa oferta de Vodafone para roaming de datos es la siguiente: 17,7€ por 5MB.

Es ridículo ver la publicidad en la web de Vodafone teniendo en cuenta que sólo con enviar una foto ya nos estamos comiendo casi la mitad de nuestra cuota de 5MB. Tal vez consigamos enviar 2 o 3 fotos o aguantar parte del día orientándonos con Google Maps, pero en cualquier caso si hacemos un uso normal del móvil (es decir, el uso lógico que querrías hacer estando de viaje) los 17€ no pasan del primer día.

Es triste y deprimente, porque precisamente en los viajes al extranjero es donde más partido se le puede sacar a las posibilidades de conectividad de un smartphone, y más aun cuando te decidas por destinos cuya lengua desconoces.

Para poner la guinda de patetismo a la historia resulta que Vodafone es propietaria de un 45% de Verizon Wireless, por lo que en el caso del roaming en EEUU ni siquiera tendrías que estar haciendo uso de los servicios de terceros. Así y todo te clavan 17€ por 5 míseros MB.

A la larga para el que viaje muy habitualmente a lo mejor hasta podría salir más barato poner tu propio satélite en órbita que pagar los servicios de roaming de Vodafone.