Samsung declarada culpable en el juicio contra Apple

En lo que ha sido un juicio asombrosamente corto para lo que se suele estilar en este tipo de disputas, el jurado popular ha declarado a Samsung culpable de violación de patentes y ha fijado la multa en algo más de 1 billón de dólares.

Independientemente de la trivialidad de las patentes y de todos los argumentos sobre cómo el abuso de éstas perjudica a la innovación y a la industria en general, este juicio en concreto ha tenido unas características peculiares que no parten de interpretaciones de terceras partes, si no de las mismas declaraciones de los miembros del jurado.

De forma resumida: “Desde el primer día decidimos que Apple ganaría el juicio. Sólo nos faltaba decidir cuánto iba a pagar Samsung, y lo hicimos de forma rapidita porque era viernes y nos queríamos ir a casa”.

Validez de las patentes

Empezando por la cuestión de la validez de las patentes presentadas por Apple, el jurado admitió que no tenían ni idea de si eran válidas o no (a pesar de las muestras de “prior art” presentadas por Samsung). Dejaron la decisión en manos del presidente del jurado, Velvin Hogan.

Este hombre tiene en su bolsillo una patente del mismo estilo de las que Apple presentó en el juicio, y su razonamiento para decidir la validez de las mismas fue (textualmente según su propia declaración) la siguiente:

Cuando entré en este caso y empecé a mirar las patentes pensé: si se tratase de mi patente y fuese acusada, ¿cómo la defendería?. Se me encendió una bombilla en la cabeza y pensé: debo hacer esto por todas ellas.

No se si puede haber una demostración más clara de conflicto de intereses. Sus decisiones no se basan en absoluto en las pruebas presentadas en el juicio, si no en su interés personal en no sentar un precedente bajo el cual su propia patente podría en un futuro verse invalidada.

No se trata en ningún momento de discernir si las patentes son válidas o no, sus esfuerzos van directamente en la línea de “qué puedo hacer para defenderlas”.

Sobre la decisión sobre daños

Los miembros del jurado recibieron una serie de instrucciones acordadas por las partes demandante y demandada, entre las que se encontraba lo siguiente:

Debéis tener en cuenta que los daños otorgados tienen la intención de compensar al propietario de la patente, y no de castigar al infractor.

Volviendo de nuevo a las declaraciones del presidente del jurado después del juicio:

Queríamos asegurarnos de que el mensaje enviado no era de un golpecito en la muñeca. Queríamos que fuese lo suficientemente elevado para ser doloroso.

O sea, que se pasaron las instrucciones por el forro (si es que siquiera se molestaron en leerlas).

Sobre el cálculo de los daños

Inconsistencias en los daños otorgados:

  • Se piden $269.694 por la Galaxy Tab 10.1 LTE, a pesar de que el mismo jurado había decidido que este dispositivo no infringía las patentes de Apple.
  • Se piden $2 millones por la Intercept, a pesar de que de nuevo el jurado no había encontrado infracción.

Por una parte viendo los errores cometidos resulta obvio que el jurado no se tomó el tiempo necesario para alcanzar el veredicto, pero es que no se trata sólo de una cuestión de números.

Si cometieron este tipo de errores otorgando daños por dispositivos que no infringían las patentes de Apple, la pregunta obvia es en qué se basaron para decidir las cantidades otorgadas para el resto de los dispositivos. ¿Había algún tipo de base razonable para los cálculos?.

Sobre la consistencia en la violación de diseño

El grueso de las acusaciones de Apple se basaban en que los dispositivos de Samsung supuestamente violaban sus patentes sobre diseños, siendo lo suficientemente parecidos para que los compradores pudiesen confundirse.

Resulta por tanto paradójico que el jurado no encontrase violación en el Galaxy Tab 10.1 (que fue precisamente uno de los primeros dispositivos en los que Apple basó la acusación) y sin embargo decidiese que el Samsung Epic 4G sí violaba estos diseños.

Para quien no conozca este smartphone, éste es su aspecto:

Lo cual nos lleva de nuevo a la pregunta anterior de si el jurado tenía realmente algún tipo de base lógica para sus decisiones. Definitivamente (creo yo) no se molestaron en tomarse el tiempo necesario para alcanzar un veredicto apropiado.

Otro aspecto interesante sobre la decisión de que la Epic 4G violase el diseño de Apple es que Samsung había lanzado un móvil de diseño muy parecido al iPhone (desde luego bastante más parecido que el Epic 4G) antes de que el primer iPhone saliese al mercado.

Este móvil es el F700, y supuestamente se argumenta que no contaría como “prior art” por tener un teclado deslizante:

¿No es absurdo?

Sobre la localización del juicio

Mucho menos relevante que los puntos anteriores pero aun así interesante: el juicio tuvo lugar en California, cerca de Cupertino (donde está localizada la sede de Apple).

Es decir, el juicio en el que participaba la que puede que ahora mismo sea la mayor empresa tecnológica de EEUU se celebró junto a la sede de la misma, con un jurado compuesto por miembros de dicha zona.

No se hasta qué punto esto puede influir en el jurado pero no creo que se pueda decir que vivir cerca del campus pueda afectar positivamente a tu imparcialidad, más aun teniendo en cuenta que Apple tiene tanto de fenómeno social como tecnológico, y siendo Steve Jobs la figura mediática que era.

El mismo juicio en otros países

No es la primera vez que Apple denuncia a Samsung por violación de diseño y patentes, y los resultados de esos otros juicios creo que cuando menos nos podrían hacer pensar que la cuestión no es tan clara como este último veredicto parece pintarla:

  • Reino Unido: Samsung es declarada inocente, y se obliga a Apple a publicar en diversos medios y en su propia web un anuncio declarando que Samsung no ha copiado su diseño.
  • Holanda: es Apple quien deberá pagar daños por las patentes de Samsung que han violado.
  • Corea: tanto Apple como Samsung han violado las patentes de la otra compañía, y deberán compensarse mutuamente (del orden de $20.000 por patente, mucho más razonable que el veredicto de EEUU).

En resumen

Independientemente de que desde un punto de vista extrictamente legal Samsung debiese o no perder, la resolución de este juicio ha sido una farsa.

No es posible que nadie se crea que un jurado sin formación ni conocimiento alguno en la materia completase en dos días un formulario de 700 preguntas y alcanzase un veredicto basado realmente en los hechos presentados.

Y por si a alguien le quedase alguna duda, los errores evidentes en los daños concedidos y las declaraciones posteriores de los miembros del jurado son pruebas obvias de que no fue así.

Lo más triste de este resultado es que crea un precedente al validar el uso de patentes triviales para asediar y sacar del mercado a compañías rivales en vez de competir meramente a través de la calidad de tus propios productos.

Apple es una compañía con productos excelentes. No diría que son innovadores (como el mismo Steve Jobs dijo alguna vez “los grandes copian”) pero han sabido coger elementos ya existentes y empaquetarlos en productos que se abrían paso en mercados donde otras compañías aun no habían conseguido desarrollar dispositivos que resultasen realmente atractivos para los compradores.

Resulta un tanto hipócrita (sin desmerecer las virtudes ya mencionadas) que una compañía que basa su éxito en subirse en los hombros de tecnologías desarrolladas por otros venga ahora a litigar contra empresas que hacen exactamente lo mismo.