Apple vs la realidad

A nadie le sorprenderá saber que el 99% de lo que nos cuentan en la publicidad es mentira (el otro 1% es sólo parecido a la realidad), lo cual es curioso porque aunque obviamente el objetivo es presentar un producto de forma atractiva al final una vez lo tengas en tus manos vas a darte cuenta de todas las mentiras que te han colado.

Hay productos que son claramente una estafa y que por si mismos, sin el bonito envoltorio de la falsedad de un anuncio, nadie en su sano juicio compraría.

Hay otros en cambio que sí tienen cualidades interesantes, y es en estos donde más sorprende que te mientan descaradamente. La potencial satisfacción por los puntos positivos del producto se mezcla con la decepción de todo aquello que parecía y no es.

Apple se encuentra en este segundo caso: sus dispositivos podrán ser mejores o peores que los de otras marcas, pero está claro que en conjunto no están mal. Sin embargo, ¿qué pasa cuando comparamos los que nos vende la publicidad de Apple con cómo funcionan sus productos en realidad?

Pues esto: