¿Y ahora qué?

Ayer 14 de Noviembre vivimos la novena huelga general convocada en lo que llevamos de supuesta democracia, con un seguimiento más o menos numeroso dependiendo de a quién preguntes.

Bien, hoy es 15 de Noviembre. ¿Y ahora qué? ¿Ha cambiado algo? ¿Hemos conseguido algo? ¿Hay algún plan real para hacer cumplir nuestras exigencias o nos damos por satisfechos con haber pegado una pataleta?

Espero equivocarme pero creo que lo que hemos conseguido es (aparte de pérdidas millonarias) exactamente nada.

Una huelga es básicamente un mecanismo de extorsión legal que sirve como último recurso para que los trabajadores podamos reivindicar nuestros derechos frente a la empresa: mientras no lleguemos a un acuerdo no trabajo, y si yo no trabajo tu negocio no funciona.

En este caso sin embargo no estamos reivindicando derechos ante nuestros jefes. No trabajamos para el gobierno, el gobierno trabaja para nosotros. Imaginaros lo absurdo de la escena si para resolver una situación en la que los trabajadores estuviesen saboteando y robando a la empresa ésta se declarase en huelga.

No, en ese caso lo que pasaría es que para empezar los empleados irían a la calle, y posteriormente se abrirían vías judiciales para que a ser posible acabasen también en la cárcel.

La empresa tiene armas efectivas para negociar o resolver un conflicto. Tiene tu contrato en la mano y leyes que le apoyan para eliminarte de la ecuación si incumples tu contrato o delinques.

Nosotros, como empleadores de los miembros del gobierno, ¿qué tenemos? ¿Elecciones cada cuatro años? No tenemos nada. Les hemos dado a nuestros empleados todos los recursos para blindarse ante cualquier capacidad de presión.

¿A cuántos de vosotros os sigue pagando vuestra empresa a pesar de haber ido ayer a la huelga? Porque los diputados que hicieron huelga ayer cobran su sueldo íntegro… igual que lo siguen cobrando íntegro a pesar de ir a trabajar cuando les venga en gana, por otra parte.

¿Que les echas del gobierno a los cuatros años? ¿Y qué? Tienen la vida resuelta. Aunque se declarase una huelga general indefinida seríamos nosotros mismos quienes nos comeríamos las consecuencias, ellos siguen teniendo la vida resuelta aun en el caso de que el país entero se hunda.

Podemos colaborar en la ruina del país siguiendo el juego de las manipulaciones del grupo político de turno o de esas empresas llamadas sindicatos mientras el gobierno sigue actuando como le venga en gana desde la total impunidad, o podemos entrar en el congreso, sacarles arrastrando por los pies y dar ejemplo para el siguiente que venga.

Tras más de 30 años de esta falsa democracia y 9 huelgas generales… ¿han dejado de robarnos alguna vez?

Otra huelga más, ¿y ahora qué?