El F2P bien hecho es posible

Encontré hace tiempo en Google Play un juego llamado Giant Boulder of Death, de Adult Swim (el canal de televisión con series tan estrafalarias como Metalocalipsis).

No voy a hablar sin embargo de que sea un juego entretenido (que lo es) ni de que esté bien hecho (que lo está) ni de que tenga una mecánica de juego absurdamente simple que sin embargo es capaz de engancharte durante horas (que la tiene).

De lo que quiero hablar es de que este juego es F2P (Free to Play) y paradójicamente, en contra de todo a lo que estamos acostumbrados, no es un sacacuartos en el que intenten exprimir tu bolsillo para conseguir progresar en el juego.

Giant Boulder of Death es simple: manejas una roca cayendo por una pendiente y tu objetivo es aplastar todo lo que encuentres a tu paso, evitando los obstáculos que ponen en tu camino para intentar destruirte (que básicamente es todo aquello que lleve pinchos).

Tienes extras como mejoras para la roca que puedes comprar con monedas que recoges durante el descenso, o nuevos objetos que al desbloquearlos a través de retos aumentan la cantidad y variedad de cosas que puedes aplastar, pero básicamente la cosa va de rodar y destruir.

Bien, hablamos de F2P y monedas para mejorar la roca, e incluso podemos añadir que hay un segundo tipo de “moneda” en forma de gemas que permiten continuar la partida cuando eres destruido o desbloquear inmediatamente el reto actual… y todo esto suena tremendamente familiar, no?

Pues mira por donde, ¡sorpresa!. Sí, tenemos la opción de comprar monedas con dinero real, pero conseguiremos suficientes en el juego para no necesitarlo. ¿Y las gemas? Pues igual, e incluso conseguirás bastantes más de las que puedas necesitar (siempre que no las malgastes intentando continuar la partida todas y cada una de las veces que te destruyan).

O sea, que estamos ante un juego que podemos disfrutar sin darnos siquiera cuenta de que podemos usar dinero real para comprar cosas dentro del juego. Alucinante.

Y eso que además de las monedas hay más cosas que puedes comprar: el tema “básico” del juego es una roca rodando por un prado al ritmo de una polka, pero podemos comprar temas extra como un escenario con música metal u otro de ambiente navideño. Y el juego es exactamente el mismo, cambia el decorado, la música y el aspecto de lo que nos encontramos cuesta abajo, pero nada más.

Si te da por ahí puedes comprarlo, y si no, pues no te estás perdiendo nada.

Sólo por comparar: ¿habéis intentado jugar la versión móvil del Dungeon Keeper?

Según declaraciones de EA el problema viene a ser que intentaron llevar el juego a la mayor cantidad de público posible, y que las novedades introducidas fueron mal recibidas por aquellos que habían jugado a la versión original del juego y que lo recordaban con cariño.

Patrañas.

La versión móvil de Dungeon Keeper está diseñada explícitamente para que sea completamente injugable a no ser que pagues con dinero real para cosas tan estúpidas como que tus esclavos no tarden 24 horas en cavar una cuadrícula. 24 horas reales, o sea pulsar en un punto del mapa para cavar y tener que esperar un día entero antes de poder seguir jugando.

Y por pagar estamos hablando de unos 3 euros por cuadrícula, con suculentas “ofertas” que nos permiten comprar packs de gemas por valor de 80€.

Joder, por bastante menos de 80€ y sin tener siquiera que buscar demasiado puedo comprar fácilmente 3 juegos AAA  infinitamente más completos y entretenidos que esta aberración.

Lo triste de todo esto es que ese modelo abusivo de F2P no se queda en terreno de los móviles, si no que está empezando a permear al mundo de los juegos en el resto de plataformas.

Si no se les paran los pies a los perpetradores de estos abusos dentro de unos años las nuevas generaciones no conocerán otra cosa, de igual forma que muchos de los chavales que no conocieron el mundo de los videojuegos hasta hace unos pocos años ven completamente normal el tener que pagar por jugar online, o comprar un juego y que a los dos días te quieran cobrar más de 20€ por una expansión de cuatro míseros mapas multijugador.

La industria del videojuego obviamente quiere tu dinero. Está en nuestra mano el exigir un producto acorde con el precio que se nos quiere cobrar, porque mientras haya gente que tire en dinero en estas chorradas seguirá floreciendo este modelo de abuso.